Ocho consejos para unos dientes sanos en los niños

Sin lugar a dudas, la salud de los niños es una de las mayores prioridades de los padres. En este sentido, la visita al odontopediatra para el seguimiento y cuidado del correcto desarrollo de los dientes de un niño es muy importante. Aunque no lo parezca, el cuidado  temprano dental puede prevenir inconvenientes futuros tales como problemas de mordida o erupción desalineada de los dientes, que provoquen problemas musculares, estéticos, al hablar, o al comer.

Además, tener los dientes correctamente alineados ayudará a mantener una correcta higiene bucodental, y evitará la aparición de caries. Por eso, para que las próximas generaciones puedan sonreírle sin preocupaciones al futuro, la consulta de odontopediatria y de ortodoncia en niños es fundamental.

Es importante inculcarles desde pequeños que tener una boca en condiciones es muy importante para su salud. Si adoptan desde ya hábitos de higiene y cuidado diarios, conseguiremos que los mantengan durante toda la vida.
Recordamos entonces ocho consejos a tener en cuenta, para que los niños tengan unos dientes sanos:

  • Cepillarse los dientes al levantarse, después de comer y antes de ir a la cama
    A veces los niños se saltan el cepillado de la noche porque tienen mucho sueño, pero es el más importante, pues las bacterias que se alojan en la boca actúan especialmente por la noche. Es esencial que se vayan a la cama con los dientes limpios.
  • Evitar alimentos con exceso de azúcares
    Como chuches, helados, caramelos, refrescos azucarados, zumos envasados, etc… Además de estar asociados a la obesidad infantil, el azúcar presente en estos alimentos deteriora el esmalte, erosionándolo y favoreciendo la aparición de caries. Es importante evitar o reducir su consumo a ocasiones especiales y enseñarles a cepillarse siempre los dientes después de consumir estos alimentos.
  • En el caso de comer dulces entre comidas, cepillarse los dientes inmediatamente después para evitar el riesgo de caries
  • Visitar regularmente al odontólogo
    Las revisiones deberían ser cada seis meses para controlar la posición de los dientes, la caída de los dientes de leche y la erupción de los definitivos. También para comprobar si hubiese caries o aplicar selladores para minimizar su aparición. Después del verano es una época ideal para hacerlo.
  • Ayudarles con el cepillado
    Muchas veces confiamos en su buen hacer y luego nos llevamos sorpresas desagradables. A partir de los 7 u 8 años los niños son capaces de cepillarse los dientes correctamente, limpiando todas sus caras, mientras tanto habrá que ayudarles para llegar a donde ellos no llegan, especialmente muelas y caras internas de los dientes.
  • Utilizar pasta de dientes y colutorios específicos para niños
    ¿Por qué es importante que no utilicen los productos de los mayores? Porque para los pequeños vienen dosis específicas de flúor adecuadas a su edad, que no perjudican su salud.
  • Beber agua para evitar la sequedad bucal
    La saliva nos ayuda a limpiar los dientes, y por eso es importante beber agua para aumentar la producción de saliva.
  • Una dieta sana
    Es el aliado ideal de una boca sana. No sólo evitar alimentos azucarados sino consumir alimentos que fortalezcan los dientes, principalmente lácteos, verduras y frutas.

MAYOR RIESGO DE DESARROLLAR CÁNCER DE PÁNCREAS LAS PERSONAS QUE POSEEN ANTECEDENTES DE ENFERMEDADES PERIODONTALES.

Una investigación llevada a cabo por la Facultad de Salud Pública de Harvard, demostró que los hombres que poseen antecedentes de enfermedades periodontales, es decir, de las encías, corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de páncreas.

Para realizar el estudio, analizaron los datos de más de 51.000 hombres durante un periodo de 16 años. Los científicos con esto buscaban determinar si las enfermedades de las encías o la pérdida de dientes podrían estar relacionadas con el cáncer de páncreas.

Esto arrojó que los hombres que tenían antecedentes de enfermedades periodontales, tenían un 64% más de riesgo de padecer ese tipo de cáncer.

A pesar del descubrimiento, los científicos no encontraron una relación definitiva de causa y efecto, por lo que sospechan que las bacterias orales están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar dicha enfermedad, y la infección crónica, la cual ocasiona una inflamación en todo el cuerpo, ayudaría a promover el cáncer de páncreas.

Actualmente existe un 70% de personas en Estados Unidos que sufren de cáncer de páncreas, el cual es difícil de detectar y puede llegar a ser más complicado de tratar si no se aplica un tratamiento efectivo a tiempo.

Fuente: http://www.cancerquest.org/

8 razones para ir al dentista

1. Salud

La salud es lo más importante y dejar de lado el cuidado de nuestra boca puede suponer más de un disgusto. El dentista es un profesional que conoce al dedillo todos los problemas que puedas tener en tu boca y cuya misión es ayudarte a tener unos dientes sanos y fuertes. Las enfermedades relacionadas con las encías pueden desembocar en la pérdida de dientes y afetan a un 5%-20% de los adultos. Problemas como las caries, placa bacteriana, gingivitis o periodontitis son sólo la punta del iceberg. Los dentistas están preparados para lidiar con todo tipo de patologías que afecten a tus dientes.

2. Higiene

El dentista te ayudará a llevar una higiene bucal que no te genere problemas y te permita tener unos dientes limpios y sanos. La higiene bucal juega un papel muy importante a la hora de tener una boca sana. Actividades como el cepillado, uso de hilo dental o colutorios son parte de un conjunto que nos ayudará a tener la boca limpia y lejos de posibles enfermedades dentales.

3. Prevención

Una de las tareas de los dentistas es educar a los pacientes para que no tengan que someterse a tratamientos dentales agresivos. Acudir regularmente a tu consulta puede ser clave para evitar tratamientos dolorosos y caros que nos hagan pasar un mal rato. La prevención es muy importante para los dentistas ya que proporciona información, opinión profesional y guías de actuación para evitar tener que ir al dentista por motivos graves.

4. Estética

Tener una buena salud dental va ligado a tener una sonrisa bonita. Cada vez más, la salud y la estética se unen y la gente desea tener una sonrisa sana pero también deslumbrante. Una sonrisa de la que puedan presumir, y que les haga sonreir sin vergüenza, delante de todo el mundo.

Los dentistas no sólo te ayudan con tu salud dental sino que disponen detratamientos como  el blanqueamiento dental profesional para que tu sonrisa luzca blanca y bonita.

5. Trabajo

No cabe duda de que la imagen es muy importante hoy en día. Según los dentistas y expertos en recursos humanos, nuestra sonrisa es una carta de presentación que puede marcar la diferencia en esa primera impresión que damos. En 2012, la demanda de ortodoncias, blanqueamientos o carillas de porcelana aumentaron un 26% con respecto al año anterior. Una sonrisa bonita te ayuda a estar más seguro de ti mismo y te da la confianza que necesitas para defender tu candidatura en una entrevista de trabajo.

6. Vida social

En nuestro día a día, los dientes también juegan un papel fundamental. Una sonrisa es contagiosa; sonreír sin vergüenza y a menudo hace que los demás, a su vez, también quieran sonreirnos. Hay estudios que demuestran que las personas confían más en un extraño cuando éste sonríe así como los camareros ganan más propinas si atienden con una sonrisa en la boca.  Una sonrisa que llegue sin avisar, espontánea y sincera sólo se consigue si sientes orgullo de tus dientes y no te da miedo mostrarlos. Los dentistas son tus mejores aliados para tener una boca de la que presumir.

7. Ahorro

Ir al dentista de forma regular puede suponer gastar menos dinero. Es un hecho que, con la prevención, educación y pautas ​apropiadas que te proporcionan los dentistas, puedes ahorrar en la salud de tu boca.

Es mejor acudir regularmente al dentista y saber qué debes hacer para tener tu boca limpia y sana que ir corriendo mañana para un tratamiento que se sale de tu presupuesto habitual.

8. Seguridad

Los dentistas están preparados para lidiar con todo tipo de patologías y problemas que afecten a tus dientes y son profesionales preparados, formados y regulados para darte mayor seguridad. Un dentista debería dar confianza a sus pacientes ya que ir a su consulta es una experienca traumática para muchas personas debido al desconocimiento de los tratamientos y el miedo a lo que el dentista pueda hacer con su boca.

¿Perjudica masticar chicle a nuestra salud dental? Pros y contras

Masticar chicle desde hace años se ha visto enrolado en el mismo “saco” que comer gominolas mientras otros han querido darle los honores de gran salvador de nuestra salud dental. Pues ni una cosa ni otra, vamos a tratar de poner un poco de luz a como afecta masticar chicle a nuestra salud dental.

¿Qué desencadena masticar chicle en nuestra boca?

Masticar chicle, siempre que sea sin azúcar, en su justa medida no es para nada perjudicial para nuestra dentadura. Su desencadenante más inmediato para nuestra salud dental es que mejora y estimula la salivación y de esta forma elimina gran parte de las bacterias que se depositan en nuestra boca después de las comidas.

De esta forma se disminuye el riesgo de producirse enfermedades en nuestros dientes, además, uno de sus aditivos como es el xilitol, ayuda a eliminar de forma más precisa las bacterias de nuestra boca. La mejora de salivación y el xilitol evitan enfermedades bacterianas como puede ser la caries dental.

¿Es suficiente masticar chicle para nuestra salud dental?

Como ya hemos mencionado en la introducción, el chicle no se adapta a ninguno de los extremos en cuanto a beneficios o perjuicios, siendo el ejercicio de masticar chicle positivo siempre que se haga con moderación (15 minutos después de comer es un buen hábito) y con chicle sin azucar.

El masticar chicle en ningún caso es un sustitutivo para cualquier otro hábito de higiene bucal. El cepillado de dientes y el enjuague bucal deben seguir siendo obligatorios para seguir una buena línea de higiene dental.

Beneficios generales de masticar chicle

A continuación vamos a enumerar algunos de los beneficios más resaltables de masticar chicle, ya tengan que ver o no con la salud dental:

Mejor defensa contra la caries: Como ya hemos mencionado antes, una mejor salivación unida a sustancias como el xilitol, mejora la higiene bucal y elimina de forma más eficaz las bacterias.
Regula la acidez bucal: Ya que la saliva es el mejor regulador de acidez en nuestra boca, y al masticar chicle ésta aumenta.
Ayuda a dejar de fumar: Aunque no lo parezca, este es un beneficio directo sobre la salud dental, sobre todo para personas fumadoras, ya que disminuyen las ganas de fumar, y con esto los perjuicios del tabaco sobre nuestra higiene dental.
Calma la ansiedad: Está demostrado el efecto relajante de masticar chicle sobre el sistema nervioso, lo cual ofrece una dosis de relajación sobre las personas, lo cual hace que se vean afectados todos los organismos y sistemas del cuerpo humano.

Perjuicios que provocan masticar chicle

El chicle, al fin y al cabo es una sustancia sintética con muchos aditivos y edulcorantes y por lo tanto, en exceso no puede ser nada bueno para nuestra salud dental. A grandes rasgos, estos son algunas de las desventajas de los chicles:

Empeora los daños del bruxismo: No es recomendable masticar chicle si se padece de bruxismo, ya que daña aún más la mandíbula al padecer una sobrepresión a lo largo de día y noche.
Afecta al sistema digestivo: Debido a que masticar chicle engaña de alguna forma al estómago, haciéndole creer que se están ingiriendo alimentos cuando no es así. Además sustancias como el sorbitol, son dañinas de por si para el estomago.
No apto para ortodoncias: Algo bastante intuitivo considerar que si llevas ortodoncia no debes masticar chicle, ya que algunas sustancias podrían quedar incrustadas siendo difíciles de eliminar debido a la limitación en cuanto a higiene bucal que padecemos cuando tenemos ortodoncia.
Como conclusión, podemos considerar que masticar chicle con cierta moderación después de las comidas, puede ser una buena antesala para el cepillado dental y el enjuague bucal, todo en conjunto puede ser un buen equipo de trabajo contra enfermedades tan habituales como la caries y todas aquellas derivadas de la estancia de bacterias en nuestra boca.

Como cuidar el blanco dental y la salud de encías y dientes

La salud dental y de las encías es algo muy importante para las personas hoy día por varios motivos.

Los dolores en la boca y encías son realmente molestos y difíciles de tratar, además, el blanco de los dientes y su correcto alineamiento, es fundamental para el físico de una persona hoy día.

Por ello, en nuestro artículo de hoy, queremos dar algunos consejos para prevenir problemas dentales y de la encía, mejorando notablemente la salud y la estética.

Consejos para la salud de dientes y encías

1 La higiene dental diaria: Es importante un cepillado de dientes y enjuague bucal después de cada comida para evitar que se produzcan y se acumulen bacterias en los rincones de nuestra boca.

Debemos de hacerlo bien, llegando a todos los rincones y en deslizando el cepillo sobre los dientes en todas las direcciones, tanto de arriba abajo, como de lado a lado, para así asegurarnos de una mayor eliminación de bacterias.

El uso de hilo dental y de enjuague bucal complementará nuestra higiene dental rutinaria.

2. Elegir bien los elementos de higiene: Todas las bocas no son iguales, por lo tanto, deberemos elegir un cepillo, una pasta dental o un enjuague bucal adecuados a nuestras características.

Ello lo conseguiremos con ayuda de un dentista, que después de inspeccionar nuestra boca, nos recomendará la dureza del cepillo para evitar sangrado de dientes y encías, la composición de la pasta de dientes o el tipo de enjuague bucal a usar para una mayor efectividad.

Además, si somos portadores de implantes dentales o ortodoncia, deberemos de tener una higiene especial, más cuidadosa y más constante.

3. La dieta: Como bien sabemos ya, somos lo que comemos, por lo tanto, para conseguir los nutrientes adecuados para la salud de nuestros dientes, deberemos reducir el uso de azúcares o carbohidratos, y en cambio aumentar la ingesta de alimentos ricos en calcio como los lácteos, fruta, verdura o frutos secos.

Además, los azucares, pueden quedarse entre los dientes debido a su composición y aumentar las posibilidades de desarrollo de caries y otros problemas dentales.

Los alimentos de consumimos también es importante para el blanco de nuestros dientes, por ello, debemos de evitar los alimentos que desprendan colorante, como puede ser el café, el vino tinto, las salsas de tomate, los refrescos de cola, las golosinas, etc…

4. La producción de saliva es fundamental: La saliva es un elemento importante a la hora de eliminar bacterias de nuestra boca gracias al contacto de la saliva con dichas bacterias, por ello debemos de apoyar la producción de saliva.

Uno de los métodos más efectivos y divertidos a la vez es masticar chicle sin azúcar, el cual podemos encontrar en diferentes sabores, algunos incluso mejorarán el frescor en el aliento.

5. Evitar manías y malas acciones contra los dientes: principalmente, morder cosas por inercia. Muchas personas tienden a morderse la uñas o morder objeto para aliviar tensiones, morder envases para la apertura de estos o deshacer nudo con los dientes.

Morder estos objetos puede producirnos pequeñas heridas o lesiones en los dientes, que tal vez sean imperceptibles para nuestros ojos, pero que a nivel microscópico, pueden ser un foco de bacterias que pueden desembocar en un problema mayor, con riesgo de pérdida dental.

6. El estrés, enemigo número uno. Cuando estamos en estado de estrés, uno de las acciones más recurrentes es el rechinamiento de dientes y el bruxismo nocturno. Mediante la acción de apretar los dientes descargamos de alguna forma el estrés acumulado, pero a cambio, dañamos la salud de los dientes.

Algunas personas no son conscientes de ello, puesto que expresan este rechinamiento cuando duermen, apretando los dientes de forma extrema, lo cual produce un desgaste dental importante. Reducir el estrés es un objetivo importante para mejorar nuestra salud dental.

7. Visita al dentista rutinaria. Pese a ser el último de los consejos de este artículo, es el más importante. Una visita a nuestra clínica dental de confianza es importante por dos cosas básicamente. La primera es la detección temprana de enfermedades relacionadas con la salud dental. Y la segunda, la limpieza bucal rutinaria, de forma que se eliminen capas de sarro y zonas de la boca que con la limpieza diaria no se pueden limpiar completamente.

La falta de vitamina D durante el embarazo aumenta el riesgo de caries del niño

El estado de nutrición de la madre afecta el desarrollo pre y postnatal de los niños, incluyendo la formación y mineralización de los dientes

Una mayor ingesta de vitamina D materna durante el embarazo puede estar asociada con un menor riesgo de caries dental. Lo asegura una investigación publicada en «Annals of Epidemiology» que ha visto que los niños cuyas madres tomaban más vitamina D durante el embarazo tenían menos caries.

Muchos estudios han relacionado la deficiencia de vitamina D con defectos óseos en los niños. Ahora, esta nueva investigación realizada Japón proporciona nuevas evidencias de la asociación entre la vitamina D y la caries dental. En un estudio de 1.210 parejas madre-hijo japoneses, los científicos encontraron que la caries era menos prevalente en los niños cuyas madres tomaína más D durante el embarazo.

Formación de huesos

 En el estudio, los investigadores de la Universidad de Ehime (Japón) recogieron información sobre la ingesta de vitamina D materna durante el embarazo mediante un cuestionario sobre su dieta. Además, los niños fueron sometidos a un examen oral entre los 36-46 meses de edad.

De acuerdo con los investigadores, el estado de nutrición de la madre afecta el desarrollo pre y postnatal de los niños, incluyendo la formación y mineralización de los dientes.

Cuento del Dr Sonrisas Pérez

Sonrisas Pérez era un pequeño ratoncito de ciudad. Vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio. El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer.

Un día Sonrisas Pérez escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vio un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros…, parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente Sonrisas volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental.

A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor Carlos Mª Fernández. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón.

Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina… Y así fue como el ratoncito Sonrisas Pérez se fue haciendo famoso.

Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos… Todos querían que el ratoncito Sonrisas Pérez les arreglara la boca.

Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Sonrisas Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él.

Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vio como el doctor Carlos Mª Fernández le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada.

Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande.

El doctor se lo quitó y se lo dio de recuerdo. El ratoncito Sonrisas Pérez encontró la solución: ‘Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente’, pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar.

El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada.

Al pobre ratoncito Sonrisas Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo. A la mañana siguiente el niño vio el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio.

Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Sonrisas Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

FIN

Consejos para una buena higiene bucal

La limpieza bucal diaria es muy importante para nuestra salud, porque evita que la acumulación de bacterias dañen su esmalte y se formen caries, asimismo evita la acumulación de placa bacteriana y con ello la formación de sarro que puede producirle incluso la caída de sus dientes por enfermedades periodontales.

Consejos para una buena higiene bucal:

1. Cepíllate lentamente , con movimientos cortos, suaves y elípticos, prestando atención a las encías, los dientes posteriores (de difícil acceso) y las zonas que rodean las coronas de los dientes y empastes. Puede combinar esta técnica con la inclinación de las cerdas del cepillo en un ángulo de 45º ( esto asegura que se limpie la zona que esta por debajo de la encía) contactando tanto con la superficie dentaria como con el borde de las encías, asimismo continúe con movimientos de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. A nivel de la superficie de mordida use un movimiento de frotado suave hacia atrás y adelante. No olvide cepillar la lengua de atrás hacia adelante para mover las bacterias productoras de mal olor.

2. Cepíllate mínimo dos veces al día.
Acostúmbrate a cepillarte los dientes después de cada comida. Mínimo por la mañana y por la noche

3. Si puedes, usa cepillo eléctrico.
Realice su cepillado con los movimientos que le ofrece el cepillo, el solo le guiara.

4. Renueva el cepillo cada 3 meses.
Cambia de cepillo cada trimestre para evitar enfermedades periodontales.

5. Usa el hilo dental.
La limpieza con hilo dental previene la formación de caries interdentales y elimina la acumulación de placa bacteriana.

6. Aclárate con colutorio.
Los colutorios reducen el volumen de la placa y evita patologías e infecciones.

7. Acude al dentista dos veces al año.
La opinión de un profesional es muy importante a la hora de evaluar el estado de salud de tu boca.

8. Mastica chicle.
Los chicles sin azúcar ayudan a evitar la caries dental al sacar de entre los dientes las bacterias. Además facilitan la producción de saliva, que contiene calcio y fosfato. Este “lavado” dental remineraliza y endurece los dientes tras el ataque ácido de la comida. Búscalos con xilitol, pues reduce la bacteria bucal dañina.

9. Realízate como mínimo una limpieza al año.
Una limpieza más profunda permitirá al eliminación de manchas( por té, café o tabaco) y de sarro ( calculo) en tus dientes y con ello podrás prevenir enfermedades periodontales que ocasionan movilidad y perdida de la pieza dental.

Una boca bonita, con unos dientes limpios y cuidados no es solo nuestra carta de presentación, sino un termómetro que mide nuestra salud.

La primera visita al consultorio dental

image010Ante la circunstancia de que una persona quiera “arreglarse la boca” tiene que tener claro que si ha llegado a perder sus dientes ha sido por alguna circunstancia, a la que si no se le pone remedio se tendrán muchas posibilidades de fracaso de cualquier tratamiento dental.

En la primera visita, el odontólogo procederá a realizar una historia clínica lo más completa posible con los datos que le aporta el paciente, que están protegidos por el secreto médico, por lo que deben de ser veraces y no ocultar ningún dato que puede influenciar o ser de interés para el tratamiento y además realizará un examen completo de sus dientes, encías y boca, observando si hay signos de enfermedad u otros problemas, con lo que conseguirá determinar el estado de mi salud bucodental, detectar los problemas, las alteraciones y las enfermedades, identificándolas, estableciendo un diagnóstico y un plan de tratamiento para intentar curarlas o evitar, al menos, que avancen. Si el estado de salud se modifica, el paciente debe de comunicarlo en las consultas subsecuentes.

Una vez al año se debe de realizar una limpieza completa, para la cual se utilizan instrumentos especiales que limpiarán y rasparán la zona que se encuentra por debajo de la encía, eliminarán la placa y sarro acumulados que provocan las enfermedades de las encías y tejidos de soporte del diente, la caries, el mal aliento y otros problemas.

Según la enfermedad y sus síntomas, el odontólogo recomendará una serie de radiografías, que se realizarán en esta visita o en las siguientes; ya que éstas pueden diagnosticar problemas que de otro modo pasarían inadvertidos, como dientes retenidos, abscesos, quistes o tumores y caries entre los dientes. En caso de pacientes embarazadas, se debe comunicar siempre al odontólogo para que él determine tomar solo radiografías en situaciones de emergencia.

Su odontólogo también puede indicar la realización de una radiografía panorámica. Este tipo de radiografía proporciona una visión completa de los maxilares superior e inferior en una sola imagen, lo cual ayuda a la relación que existe entre los maxilares superior e inferior en una sola vista, y también ayudará a comprender su mordida y la relación entre los dientes y su arco.

Si sus dientes y encías está saludables, probablemente no necesite volver a consulta nada más que para realizar la revisión, estas revisiones se deben de realizar de manera regular cada 6 meses, en ellas se comprobará el mantenimiento de la limpieza de los dientes, comprobar el buen estado de ellos, de las encías y demás partes de la boca, así como para prevenir el desarrollo de problemas dolorosos, inflamaciones o caries.

Si requiere tratamiento (por ejemplo obturar una cavidad, extraer una muela del juicio o reparar una corona rota), debe hacer una próxima cita antes de abandonar el consultorio. No olvide preguntar a su odontólogo sobre cualquier duda que tenga: esta es su oportunidad de obtener todas las respuestas que necesita.