¿El chocolate produce caries?

Siempre se ha pensado que comer chocolate significaba un riesgo para la salud dental, pero una investigación realizada en Japón no lo corrobora.

comer chocolate es malo para los dientes

Según el investigador de la Universidad de Osaka, Takashi Ooshima, el chocolate puede además proteger tu boca. Las caries son provocadas cuando una bacteria llamada Streptococcus mutans produce el glucano, una molécula viscosa, que posibilita anclarse en los dientes. Esta y otra bacteria transforman los azúcares en ácidos, que entran en las cavidades que se encuentran en la parte superior del diente.

Este investigador japonés confirma que, una parte de la semilla del cacao contiene una bacteria que, equilibra los efectos del azúcar que contiene el chocolate, e imposibilita la creación de la molécula viscosa en el diente.

comer chocolate provoca caries

La parte que usualmente se elimina del cacao, la vaina de semilla, es la parte donde más cantidad hay de este bactericida, por lo que se puede usar como ingrediente para la pasta de dientes. De todas formas, los dentistas piensan que para prevenir la placa dental hay que lavarse correctamente y con rutina los dientes, antes de hartarte de chocolate.

Recomendaciones durante el tratamiento de ortodoncia

 

Consideraciones con relación a los brackets dentales metálicos o a los brackets estéticos de zafiro durante el tratamiento de ortodoncia en Clinicas Sonreímos:

  1. Es normal que el aparato de ortodoncia o los brackets en los primeros días produzca úlceras o roces en las mucosas; esto se soluciona poniendo un poco de la cera (que damos en nuestras clínicas dentales en el kit de ortodoncia). La cera la debera colocar sobre la parte del aparato o bracket que le roza.
  2. También es posible notar molestias en algún diente por la presión que el aparato de ortodoncia o los brackets dentales ejerce si son muy fuertes.
  3. El aparato de ortodoncia por sí sólo no produce caries. Si éstas se forman, son debidas a la falta de higiene por lo que recomendamos mejorar los hábitos de higiene con ortodoncia.
  4. Durante el tratamiento de ortodoncia no se deben comer alimentos duros, como avellanas, almendras, cortezas de pan, caramelos, etc.
  5. Se deben evitar también los alimentos blandos y pegajosos, así como bombones, turrón, chicle, etc.

Si en alguna fase del tratamiento de ortodoncia notara que el aparato, los brackets dentales o algún accesorio de éste se rompe, debe llamar a la clínica Sonreímos y comunicarlo que nuestra ortodoncista le dara las instrucciones de ortodoncia necesarias para resolver dicho problema.

Es muy importante escuchar las recomendaciones de su ortodoncista y seguir sus instrucciones para el éxito del tratamiento de ortodoncia. La ortodoncia es un tratamiento dental que corrige la posición de los dientes y de los maxilares con la finalidad de restablecer el equilibrio estetico, oclusal y funcional de la boca. El éxito de un tratamiento de ortodoncia no depende únicamente de la ortodoncista, sino que en un 50 % depende del paciente.

Es recomendable que se controle la calidad del cepillado bucal e higiene dental todos los días durante el tratamiento de ortodoncia. Siga las instrucciones de la ortodoncista de Clínicas Sonreimos y del personal auxiliar.

¿Qué factores afectan el color de los dientes?

Algunas personas nacen con dientes más oscuros o amarillos. Otras, tienen dientes que cambian su coloración, poniéndose amarillos con la edad.

Algunas personas nacen con dientes más oscuros o amarillos. Otras, tienen dientes que cambian su coloración, poniéndose amarillos con la edad. Existen diversos factores que afectan el color natural de sus dientes.

Las manchas superficiales (llamadas manchas extrínsecas por los dentistas) y la decoloración pueden ser causadas por:

  • El tabaco
  • El consumo de café, té o vino tinto
  • El consumo de alimentos con alto contenido de pigmentos, como las cerezas y las moras
  • La acumulación de depósitos de sarro, que se forman cuando la placa se endurece

Las manchas internas (llamadas manchas intrínsecas por los dentistas) pueden atribuirse a:

  • El tratamiento con el antibiótico tetraciclina durante el período de formación de los dientes
  • El proceso mediante el cual los dientes se tornan amarillentos o grisáceos como parte del envejecimiento
  • Un traumatismo que provoque la muerte del nervio dental, dándole al diente una coloración marrón, gris o negra
  • El consumo de flúor en exceso durante la formación de los dientes (desde el nacimiento hasta los seis años). Esto da a los dientes un aspecto moteado llamado fluorosis
Discolored ToothWhitening

Dientes pigmentados o manchados

Dientes después del tratamiento de blanqueamiento

¿Cuáles son los modos de blanquear los dientes?

Las limpiezas profundas realizadas por un dentista o higienista eliminarán la mayoría de las manchas externas causadas por los alimentos y el tabaco. El uso de una crema dental blanqueadora también ayuda a eliminar esas manchas superficiales. Si han estado presentes durante varios años, es posible que deba acudir a un dentista para que le realice un blanqueamiento profesional y elimine las más rebeldes.

Las manchas internas pueden blanquearse, cubrirse con composite o taparse con una corona. Si bien cada uno de estos métodos es seguro y eficaz, su dentista le recomendará el tratamiento apropiado según el estado de sus dientes y los resultados que usted desee obtener. El dentista evaluará:

  • El grado y el tipo de mancha
  • La cantidad de estructura dental que queda (¿El diente ha sido extensamente obturado? ¿Necesita o desea modificar su forma?)

¿Cómo es el blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental se puede realizar en el consultorio odontológico o en su hogar, dependiendo del sistema indicado por el dentista. Ambos métodos utilizan geles blanqueadores que producen la oxidación de las manchas y las eliminan. Frecuentemente, los dientes se vuelven levemente más sensibles durante este proceso.

    • Blanqueamiento dental en el domicilio

El blanqueamiento dental en el domicilio es el método más popular utilizado en la actualidad. El dentista toma una impresión de sus dientes y hace una cubeta a medida, que usted debe llenar con el material blanqueador y usar durante el tiempo que el dentista le indique (Normalmente se emplean por la noche y durante unas dos semanas). Hoy en día, muchos estuches de blanqueamiento recetados por los dentistas contienen una solución del 10 al 15% de peróxido de carbamida. Cuando se realiza bajo la supervisión del dentista, el blanqueamiento en el hogar es un procedimiento muy eficaz.

    • Blanqueamiento en la consulta

Este procedimiento, menos frecuente y más costoso, necesita entre 30 minutos y una hora por visita, y usted debe volver a la consulta varias veces para lograr el color deseado. A fin de proteger la boca, es posible que el dentista aplique una sustancia con consistencia de gel sobre las encías y coloque un ” escudo ” de goma alrededor de los cuellos de los dientes. Luego aplica un agente oxidante (solución blanqueadora) sobre los dientes. Se utilizan luces especiales, o laser dental para activar el agente blanqueador.

¿Cómo se realizan las carillas estéticas?

Las carillas estéticas son pequeñas láminas de composite o de cerámica, que el dentista utiliza para cubrir la superficie de los dientes manchados rotos o deformados, y lograr así un aspecto sano y natural en los dientes. Existen dos técnicas básicas:

  • Carillas de composite Primero, el dentista desgasta levemente la parte anterior del diente para evitar que el “nuevo” diente sea demasiado abultado. Luego, traza ranuras microscópicas en la superficie del diente con un ácido suave. A continuación, le aplica al diente una resina composite del color de los dientes adyacentes, la modela, la endurece con una luz y, finalmente, la alisa y la pule.
  • Carillas cerámicas de revestimiento El dentista fabrica una carilla de porcelana del color y la forma de su diente. Las carillas de porcelana suelen ser más fuertes, mientras que los composites son más económicos. Para realizar carillas de porcelana, el dentista, después de haber reducido el frente del diente, toma una impresión del mismo y la envía al laboratorio dental para su confección. Seguidamente el diente debe prepararse para la cementación. Por esta razón se raspa el frente del mismo con una solución suave de grabado, y luego se adhiere la carilla al diente con un cemento dental.

Si bien es más costoso, una carilla de porcelana ofrece mejor coincidencia de color con los dientes adyacentes, y suele durar entre cinco y diez años.

BeforeBonding AfterBonding

Antes del composite o Veneer

Después del composite o Veneer

Mis dientes recientemente blanqueados, ¿se volverán a manchar?

Cualquier diente puede mancharse, inclusive las carillas estéticas. Para impedir la reaparición de las manchas, evite el tabaco, el café, el té, el vino tinto y los alimentos con mucho pigmento, y cepille sus dientes dos veces al día con una crema dental blanqueadora.

La música y los dibujos animados disminuyen la ansiedad de los niños en la visita al dentista

Diversos trabajos e investigaciones han llegado a la conclusión de que la música y los dibujos animados disminuyen la ansiedad de los niños en la visita al dentista, pero todavía se tienen que realizar estudios más amplios en entornos clínicos generales para poder confirmar que los dibujos animados pueden ser una herramienta de distracción audiovisual que favorezca el bienestar infantil y su colaboración durante el tratamiento médico.

Hace ya unos años que se conoce que la musicoterapia disminuye la ansiedad infantil en la visita al odontólogo, podemos recordar, por ejemplo, el estudio realizado por musicoterapeutas, biólogos y médicos e la Universidad de Colombia, en el que concluyeron que el 90% de los pequeños con edades comprendidas entre los 2 y 7 años, mejoraban su actitud frente a los tratamientos dentales a los que iban a ser sometidos.

Lo cierto es que la música se utiliza en muchas terapias infantiles, pero también hay otros elementos de distracción que pueden favorecer lo que en este caso es el tema central, la disminución de la ansiedad ante la visita al dentista, y es que según un estudio que se ha publicado en la revista médica Acta Odontologia Scandinavica, los dibujos animados también pueden ayudar a los niños a llevar mejor el tratamiento odontológico.

Cabe señalar que este trabajo se ha realizado con un grupo muy pequeño de niños, y que los expertos afirman que será necesario realizar estudios más amplios en entornos clínicos generales para poder confirmar que los dibujos animados puedan ser una herramienta de distracción audiovisual favorable al bienestar infantil frente a cualquier tipo de tratamiento médico, pero lo cierto es que la conclusión positiva no sorprende.

El caso es que los profesionales del Real Colegio de Odontología de la Universidad Rey Saud de Arabia Saudí que llevaron a cabo este trabajo, aseguran que uno de cada cinco niños en edad escolar sufre ansiedad cuando va al dentista, y esto provoca que durante el tratamiento padezcan más molestias en la boca e incluso dolor en los dientes.

Para llevar a cabo el estudio, analizaron a 56 niños con edades comprendidas entre los 7 y los 9 años, les dividieron en dos grupos, a uno les entregaron unas gafas en las que se proyectaban dibujos animados y al otro no se le proporcionó ningún tipo de distracción. Cada uno de los niños tuvo que acudir a la consulta tres veces, con un tiempo máximo de 30 minutos, y valoraron sus niveles de ansiedad, presión arterial, pulso y dolor durante el tratamiento.

Los expertos pudieron comprobar que los niños que habían estado viendo dibujos animados tenían menos ansiedad y cooperaron más durante el procedimiento odontológico, sobre todo en el momento en el que se inyectó la anestesia, también destacan que los niños del grupo de control (que no tenían ningún tipo de distracción) mantuvieron la frecuencia del pulso más elevadas que los niños que vieron los dibujos animados, no obstante, no se detectaron diferencias en el dolor.

¿Sabías que tu dentista puede ayudarte a rejuvenecer unos años?

El título de esta entrada puede sugerirnos multitud de imágenes de dientes blancos, bonitos, alineados… es decir, actuaciones sobre la dentición de una persona.

Más allá de esto, lo que muchas personas  desconocen, es que los dentistas también pueden hacer desaparecer los surcos nasogenianos, también conocidos como surcos de marioneta o “código de barras”.

Hablamos de aquellas pequeñas arrugas que se producen en el tercio inferior de la cara, en torno a los labios del paciente, que son habitualmente tratados por dentistas, odontólogos o estomatólogos, con experiencia en estética facial.

El efecto 'código de barras' perioral tratado con microfillers por un dentista ofrece un resultado agradable, natural y rejuvenecido

El efecto ‘código de barras’ perioral tratado con microfillers por un dentista ofrece un resultado agradable, natural y rejuvenecido

¿Qué resultados consiguen los microfillers de hialurónico?

El relleno con ‘microfillers’ consigue un cambio natural y discreto, de forma que la cara del paciente obtiene una importante mejora estética y rejuvenecimiento, sin que otras personas puedan detectar a qué se debe el cambio.

Antes y después de la aplicación de microfillers de ácido hialurónico por parte del dentista en los surcos nasogenianos de la paciente

Antes y después de la aplicación de microfillers de ácido hialurónico por parte del dentista en los surcos nasogenianos de la paciente

¿Cómo se hace?

El procedimiento es muy sencillo: se basa en la aplicación de ácido hialurónico para rellenar la arruga, de forma que ésta desaparece. Además, al tratar el labio superior, se consigue una mayor prominencia del mismo, dándole un aspecto más bonito y atractivo sin que parezca algo artificial.

La aplicación de microfillers por parte del dentista es rápida, cómoda y muy efectiva

La aplicación de microfillers por parte del dentista es rápida, cómoda y muy efectiva

En este sentido, es importante destacar que fundamentalmente nos encontramos con dos tipos de materiales para llevar a cabo este procedimiento:

– no absorbibles, en los que el tratamiento se realiza una única vez, debiendo valorar con mucho cuidado.

– absorbibles, que no presentan ningún tipo de complicación médica, y hacen necesario repetir el tratamiento cada cierto tiempo (generalmente un año), siendo el más frecuente el ácido hialurónico, en forma de ‘microfillers’

De este modo, en primer lugar se aplica anestesia de la misma forma que para un tratamiento en los dientes superiores, y con una cánula se introduce el ácido hialurónico en el interior de las arrugas, ‘rellenándolas’ y haciendo que la piel luzca más suave y tersa, minimizando los efectos de la edad en la cara del paciente, que puede irse a su casa tras la infiltración sin necesidad de ausentarse del trabajo o de modificar su vida social lo más mínimo.

Por tanto, si desea rejuvenecer sus facciones y disfrutar de una cara más joven y armónica, recuerde consultar con odontólogos de prestigio reconocido que puedan ayudarle a mejorar su aspecto de forma fácil, cómoda y predecible.

Siete consejos para no perder tu sonrisa en verano

Han llegado las vacaciones. Los hábitos cambian y nuestras buenas costumbres también. Pero hemos de saber cuáles son los principales peligros para nuestros dientes y las consecuencias de un verano sin la adecuada higiene bucodental.

El calor y el buen tiempo invitan a tomar un mayor número de bebidas azucaradas, bebidas alcohólicas e, incluso, a fumar más. Si no respetamos y cuidamos nuestra dentadura, el verano nos puede pasar factura.

Y esa factura se transforma en incremento de la placa bacteriana, problemas de gingivitis, lesiones e inflamaciones en las encías y, sobre todo, las temidas caries.

¿Qué debemos y podemos hacer para evitarlo? En general, mantener los buenos hábitos de limpieza y una buena hidratación. Pero más concretamente, desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos  de Valencia (ICOEV) se recomienda

1.- Seguir con el cepillado de nuestros dientes, al menos, tres veces al día (aunque deberíamos hacerlo cada vez que comemos).

2.-El cepillado no es suficiente. Debemos además utilizar el cepillo interdental y la seda dental para conseguir sacar los restos de comida que se quedan entre las piezas. Hacemos cepillados muy rápidos y olvidamos que entre los dientes también se queda comida y hay que saber sacarla.3.-Usar un colutorio o enjuague bucal con flúor. Los recomendados para niños son buenos tanto para ellos como para los adultos.

4.-Beber agua en cantidad. La falta de una hidratación adecuada (se recomiendan dos litros diarios de agua) puede implicar un aumento de la placa bacteriana e incluso problemas de inflamación de encías así como de creación de caries (azúcar).

5.-Moderar la ingesta de bebidas carbonatadas, ácidas, azucaradas y alcohólicas sin olvidar limpiar los dientes a conciencia tras su ingesta.

6.-Si no es posible dejar de fumar (que sería lo idóneo para nuestros dientes), moderar y controlarlo. Es necesario recordar que en el 100% de los casos, el fumador se queda antes sin dientes que el no fumador. El tabaco destruye las encías.

7.-Ser especialmente precavido con los traumatismos dentales ya que aumentan un 30% en la época estival. Desde el ICOEV, recomendamos el uso de protectores dentales en el caso de actividades deportivas  así como el uso del casco integral en cualquier desplazamiento en vehículo de dos ruedas.

Finalmente, no olvidar visitar a vuestro dentista habitual para que él dé las pautas más correctas para nuestra boca o nos revise cuánto y cómo nos ha afectado el verano.

Las mujeres embarazadas son más susceptibles a padecer gingivitis

La higiene oral juega un papel muy importante en el cuidado de nuestra salud general. Un aspecto que, común para toda la población general, deben tener especialmente en cuenta las mujeres embarazadas. No en vano, y de no ser adecuadamente tratadas, las enfermedades bucodentales pueden comprometer la salud no solo de la propia gestante, sino también del futuro bebé. De ahí la importancia de un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Alabamaen Birmingham (EE.UU.), en el que se constata la mayor incidencia de la gingivitis durante el embarazo.

Concretamente, el estudio, presentado en el marco de la Reunión Anual 2016 de la Asociación Internacional de Investigación Odontológica (IADR) celebrada recientemente en Seúl (Corea del Sur), muestra la mayor susceptibilidad de las mujeres embarazadas a padecer gingivitis de grado moderado a severo, incidiendo así en la necesidad de extremar la higiene bucodental durante la gestación para así evitar posibles complicaciones asociadas al embarazo.

Como explica Michael Reddy, director de la investigación, «la sabiduría convencional establece que la inflamación gingival se incrementa progresivamente a lo largo del embarazo y que recupera unos niveles normales tras el parto».

Minimizar los riesgos

La gingivitis es una enfermedad causada por una bacteria y caracterizada por la inflamación y sangrado de las encías. Una enfermedad que, de no ser tratada, puede derivar en la aparición de la periodontitis, esto es, la consabida ‘enfermedad de las encías’ –comúnmente conocida como ‘piorrea’–, que puede resultar especialmente peligrosa en el embarazo. Y es que como han demostrado numerosos estudios han demostrado, la periodontitis durante la gestación se asocia con un mayor riesgo de, entre otras complicaciones, preeclampsia y parto prematuro.

Por tanto, el objetivo del estudio fue evaluar el efecto del cuidado oral diario avanzado sobre la gingivitis en la gestación. Y para ello, los investigadores contaron con la participación de 817 mujeres que se encontraban entre la octava y vigesimocuarta semana de embarazo.

Necesitamos más estudios para identificar a aquellas mujeres con un mayor riesgo de gingivitisMichael Reddy

Los resultados mostraron que, si bien la gingivitis permanece relativamente estable durante el primer y segundo trimestres de embarazo, hasta un 81,5% de las participantes –o lo que es lo mismo, 666 gestantes– presentaban un mínimo de 30 puntos de sangrado gingival.

Es más; el nivel de inflamación de las encías asociado a la gingivitis fue mayor en las gestantes más jóvenes. Todo ello a pesar de que, como recuerda Michael Reddy, «la mayoría de enfermedades periodontales tienen a aumentar en intensidad según se incrementa la edad. Así, nuestros resultados podrían indicar una falta de exposición a ciertos microbios en estas mujeres».

Cada embarazada es un mundo

En definitiva, parece que el embarazo conlleva un riesgo mucho mayor de aparición de gingivitis. Tal es así que, como refiere el director de la investigación, «los dentistas deberían ser conscientes de esta situación. Además, necesitamos realizar más estudios para identificar a aquellas mujeres que presentan un mayor riesgo de gingivitis. Y es que, evidentemente, las embarazadas no pueden ser consideradas como un grupo homogéneo».

Más concretamente, concluye Michael Reddy, «el análisis de los factores demográficos, sociales, ambientales, microbianos y genéticos posibilitará que seamos más precisos y empleemos un enfoque más personalizado en el cuidado bucodental en el embarazo».

Lavándonos bien los dientes

Es muy probable que lleves toda la vida lavándote mal los dientes, que no tengas el cepillo adecuado, que dejes zonas de la boca sin lavar y que no dediques el tiempo necesario.

Aunque tendemos a pensar que cuanto más duras sean las cerdas, mejor limpiarán, la realidad es que no es así.

Desde la Asociación Dental Americana explican que debemos usar un cepillo de dientes suave, de una talla que quepa bien en la boca y con la que sea fácil llegar a todas las zonas. Además, añaden, que “tanto los eléctricos como los manuales hacen un buen trabajo de limpieza”.

Es importante cambiarlo cada tres o cuatro meses, como mucho. Incluso antes, si las cerdas se han dañado mucho. Porque, “un cepillo usado no hará un buen trabajo de limpieza”, explican.

Sobre la pasta, la Asociación recomienda el uso de una con fluor.

El cepillado

Para empezar ponemos la pasta en el cepillo y lo colocamos sobre los dientes, formando un ángulo de 45º con las encías.

Cepillamos la parte delantera -la visible- de los dientes. Al terminar esta fase, repetimos la acción por la parte de atrás y por la zona en la que masticamos. Siempre desde atrás hacia adelante -empezando por las muelas- y cubriendo zonas pequeñas.

Para limpiar la parte de trasera de los incisivos tendremos que poner el cepillo en vertical y moverlo de arriba hacia abajo.

También tenemos que cepillar la lengua: “Para eliminar las bacterias y mantener el aliento fresco”, aseguran desde la Asociación Dental Americana.

En lo que respecta a la higiene dental, el cepillado no es suficiente. Hay que pasar la seda dental una vez al día porque, según aclara la Asociación, “las bacterias allí donde las cerdas del cepillo no llegan”. Esto ayuda a remover la placa y los restos de comida.
El tiempo

A veces, por falta prisa o pereza, dedicamos solo unos segundos al cuidado de nuestros dientes. Pero, la realidad es que todos tenemos algunos minutos de nuestro día para “perder” en esta tarea.

Los dientes hay que cepillarlos durante dos minutos, explican desde la Asociación. Y el Consejo de Dentistas español aclara que esta acción debe repetirse tres veces al día, incluso en verano cuando estamos lejos de casa.

¿Cuándo es mejor lavarse los dientes: después de cenar o justo antes de dormir?

Cepillarse los dientes es una forma de mantener a raya las caries, así como de lucir una sonrisa brillante y tener un aliento fresco. Pero todos nos hemos saltado alguna vez este gesto, especialmente a última hora del día, ya sea por olvido o por pereza. ¿Sabe las consecuencias que tiene semejante descuido?

La ausencia de saliva antibacteriana durante la noche significa que estamos especialmente vulnerables a los agentes causantes de las caries y enfermedades de las encías. Al dormir, salivamos muy poco, el movimiento de lengua, mejillas y labios es menor, y teniendo en cuenta que la saliva es la encargada de limpiar nuestra boca naturalmente, “el cepillado nocturno es el más importante para evitar que los alimentos estén en contacto con nuestros dientes durante muchas horas, lo que conduciría a un aumento de las enfermedades dentales”, comenta la doctora Alicia Matas, odontóloga y responsable de la Unidad de Odontología de Q-Maxdental en el Hospital Quironsalud Barcelona. “Al disminuir la capacidad reguladora del pH de la saliva para evitar la agresión ácida sobre el esmalte y la consecuente desmineralización, es importante el cepillado después de cenar”, dice también la doctora María Ciudad, odontóloga en el Instituto Odontológico Maxilofacial.

Más de 500 tipos de bacterias

“En nuestra boca se encuentran unos 600 tipos de bacterias, y aunque algunas son ‘buenas’ y ayudan a mantener el equilibrio de la flora, otras predisponen a enfermedades como la caries, la gingivitis y la periodontitis”, explica la doctora Matas. “Por ejemplo, el Streptoccocus Muttans, uno de los más involucrados en la formación de caries dental, obtiene su energía del alimento que ingerimos, su flexibilidad genética le permite romper toda una amplia gama de hidratos de carbono. Entre las sustancias que aprovecha, figuran la glucosa, fructosa, sacarosa, galactosa, maltosa, rafinosa, ribulosa, melibiosa e incluso el almidón”, añade la médica Marta del Pozo, licenciada en Odontología, de la Clínica Dental Córdoba del Pozo. “Las bacterias intentan fijarse continuamente a nuestros dientes, pero ese proceso es frenado por la acción de la saliva, la lengua y el cepillado” asegura Gonzalo Navarro de Clínica Dental Navarro.

Las bacterias producen ácido durante todo el día, más cuando está comiendo, por lo que la única forma de deshacerse de esa película de placa es cepillándose al menos dos veces diarias, mejor tres, para eliminar subproductos ácidos que pueden dañar su esmalte y causar caries. “La cantidad de bacterias que tenemos en la boca es altísima incluso después del cepillado y en estado de buena salud. Lo verdaderamente importante es mantener a raya ese crecimiento bacteriano para que no pueda convertirse en patológico”, dice Javier Navarro, odontólogo de Clínica Menorca.

Pues bien: el modo más rápido para multiplicar la proliferación de microorganismos entre su boca es olvidar el cepillado nocturno. Pero hay más consecuencias. Si se acuesta sin lavarse los dientes, su aliento amanecerá con un olor insoportable. “La persistencia de alimentos en descomposición en la boca y la menor secreción salival nocturna son una mezcla explosiva para el desarrollo de halitosis”, advierte la doctora Matas. “Aunque hay que saber que el cepillado elimina gran parte de los anillos aromáticos desagradables por metabolismo bacteriano, pero si el origen de la halitosis no es solamente la boca, este no será tan efectivo como desearíamos”, aclara el doctor Navarro.

20 o 30 minutos después del último bocado

Normalmente, hay un espacio de tiempo entre la cena y el sueño de unas 2-3 horas. Hay quien tiene la costumbre de cepillarse después de comer y quien lo hace inmediatamente antes de irse a la cama. La mayoría de los expertos se inclina por la primera opción, aunque con matices. “El cepillado después de la cena es técnicamente mejor para los dientes que el de antes acostarse, porque se aporta fluoruro, en la pasta de dientes, que actúa durante más tiempo para fortalecer la dentadura”, aclaró en sus investigaciones Denis Kinane, decano de la Universidad de la Escuela de Medicina Dental de Pennsylvania.

Aunque hay una excepción: una cena a base de alimentos ácidos (cítricos, lácteos fermentados, vinagre o tomate guisado). “En esos casos, es mejor cepillarse una media hora después, cuando el pH haya vuelto a la normalidad”, aconseja la doctora Alicia Matas. El odontólogo del centro médico de la Universidad de Rochester (EE UU) Yanfang Ren lo documentó con el siguiente argumento: el ácido suaviza la parte superior del esmalte, por lo que un cepillado inmediato podría ablandarlo y provocar desgaste. Otros médicos apuestan por esperar siempre esos 20 o 30 minutos, como es el caso de la doctora Del Pozo, que afirma que así damos tiempo a los nutrientes de enriquecer la microbiota oral. O el doctor Gonzalo Navarro, quien apostilla: “Lo mejor es cepillarse en los primeros 20 minutos después de cada comida, ya que es el momento de mayor actividad bacteriana”.

Pero como avanzamos, no hay unanimidad. Javier Ortega, odontólogo de Clínica Menorca, pone la nota de discordancia: “Tras la cena se produce la autoclisis, que es un proceso de limpieza natural por el movimiento de labios, lengua y demás tejidos blandos de la boca que ayuda a mantener la limpieza en cierta medida (este proceso se produce continuamente mientras está despierto). Si el cepillado se hace justo antes de acostarse la limpieza será más fácil, porque la autoclisis ya ha hecho parte del trabajo”.

Cómo reaccionar ante un olvido

“Si una noche no cepillamos los dientes, no hay gran peligro, mas no debe tomarse como costumbre”, recapitula el doctor Gonzalo Navarro. Y Ortega continúa: “Durante esa jornada, bajaría el pH de la boca y se acumularía más placa en las zonas de retención, pero no habría una consecuencia relevante más que la maduración de la placa, que será más difícil de eliminar posteriormente”. Así, si confiesa que ha pecado, asegúrese de cepillar bien por la mañana, y no olvide aplicar el hilo dental para eliminar las bacterias acumuladas.